La sala, como una segunda casa
El bistró se inspira en los clubes clásicos británicos, reinterpretados con una sensibilidad mediterránea. Madera vista, mesas generosas y una iluminación que perfila cada plato sin deslumbrar al comensal.
Cada detalle, desde la vajilla hasta la distancia entre mesas, está pensado para que la conversación fluya con naturalidad y la cocina se convierta en la protagonista discreta pero inolvidable de la noche.